Los Obispos Kevin Vann y Kevin Farrell, Obispos de las Diócesis Católicas de Fort Worth y Dallas, respectivamente, así como los Obispos Auxiliares de Dallas Douglas Deshotel y Mark Seitz, se unen a todos los Obispos Católicos de los Estados Unidos haciendo un llamado en el que se le pide con firmeza al Congreso que se respete y se defienda la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos en lo que respecta al último dictamen del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, que obligaría a las organizaciones religiosas a ofrecer esterilizaciones, anticonceptivos y medicamentos que inducen el aborto como parte de sus planes de salud.
Las Diócesis de Fort Worth y Dallas están entre las Diócesis católicas de crecimiento más rápido en nuestro país, con una población actual de 710,00 de católicos en la Diócesis de Fort Worth solamente.
La Declaración conjunta de los Obispos Vann, Farrell, Deshotel y Seitz lee como sigue:
Los Estados Unidos es un país fundado sobre los principios de vida, libertad y justicia para todos, y a través de la historia de esta gran nación las comunidades religiosas y los que ocupan una posición de autoridad civil han reconocido que la práctica libre de las creencias religiosas es fundamental para nuestro país. La Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU. declara que “El Congreso no hará ninguna ley respecto al establecimiento de religión, o prohibiendo el libre ejercicio de la misma”. Sin embargo, hace unos días la última salva en el ataque a la libertad religiosa ha sido disparada por la Administración del Presidente Obama y, tristemente, por la Secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, una católica. El viernes, la Secretaria Sebelius anunció la decisión de la Administración que manda la inclusión de ciertos servicios de salud en la cobertura del seguro de salud que resultaría en que las instituciones católicas tengan que ofrecer una cobertura que viola y va en contra de la enseñanza de la Iglesia Católica y, por lo tanto, en contra de la conciencia católica.
El fallo del Departamento de Salud y Servicios Humanos requiere que la esterilización y la contracepción, incluyendo abortivos polémicos, estén entre los “servicios preventivos” de la cubierta en casi todos los planes de salud disponibles para los americanos, incluyendo los planes de salud ofrecidos por las organizaciones religiosas.
La concesión de un año permitida para implementar estas cláusulas es, como lo dijo el Cardenal designado Timothy M. Dolan, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, “un período de un año para violar nuestras conciencias”. El Cardenal Roger Mahony, Arzobispo retirado de Los Ángeles, dijo que éste es un “ataque frontal” a la libertad religiosa.
Como pastores de casi 2 millones de católicos en el Norte de Texas no podemos quedarnos callados.
Esta decisión es indignante. Es una abolición sin precedentes e insostenible de la libertad religiosa en los Estados Unidos. Este fallo, al ser implementado, obligaría a las instituciones católicas—hospitales, escuelas, agencias de servicio social—a violar los principios fundamentales de su fe o a dejar de ofrecer cobertura de seguro de salud a sus empleados, estudiantes y clientes.
Esto es parte de un patrón en los Estados Unidos que ha degenerado del reconocimiento de la religión como buena y benéfica para nuestra sociedad a la religión estar sujeta a la discriminación punitiva.
Le pedimos a los católicos del Norte de Texas y, todas las personas de buena voluntad, que se unan a nosotros hablando a favor de la protección de los derechos de conciencia y libertad religiosa que son esenciales para el bien común de nuestro país y en consonancia con los derechos humanos básicos consagrados en nuestra forma de vida americana. Le pedimos a nuestras autoridades civiles en todos los niveles del gobierno que “reformen la ley y cambien esta regla injusta”, como lo dijo el Cardenal designado Timothy M. Dolan después de que se anunciara esta decisión.
Se le debe permitir a las Diócesis Católicas de Dallas y Fort Worth, así como a cada organización religiosa en los Estados Unidos, que sigan los principios fundamentales de su fe en todos los aspectos de la vida sin ninguna interferencia injustificada del gobierno, como está garantizado por la Constitución de los Estados Unidos.
Copyright © 2011 by North Texas Catholic